sábado, 23 de mayo de 2009
sábado, 16 de mayo de 2009
miércoles, 13 de mayo de 2009
Discusión sobre el Humanismo Sartre - Heidegger - Sloterdijk
Sartre, Jean-Paul - El Existencialismo Es Un Humanismo
Martin Heidegger responde ese texto de Sartre con Carta sobre el Humanismo.
En el 1998, Peter Sloterdijk, escribe, en respuesta a la Carta del Humanismo, el discurso Normas sobre el Parque Humano, poniendo nuevamente en discusión las implicancias contemporáneas sobre el Humanismo.
Sloterdijk Peter - Normas Para El Parque Humano
lunes, 11 de mayo de 2009
De los textos:
“El vértigo de la sobremodernidad: turismo etnográfico y ciudades del anonimato”, punto 4. Diáspora y “cronotopías de la intimidad”
“ILya Kabakov; arte de la instalación conceptualismo ruso y el palacio de los proyectos”.
Marcela Antunez
Diáspora y cronotopías de la intimidad, al hablar de las figuras de desplazamiento, específicamente el viajero emigrante, un ser en tránsito, es alguien que debe ajustar cuentas con su propia condición que se encuentra fuera de su hogar. Es alguien que se encuentra no solo fuera, refiriéndose al viaje migratorio espacial, sino que también se encuentra en un viaje existencial. Y no es que el viajero emigrante se quiera refugiar, sino que es olvidarse, en cierto modo, se transforma en una metáfora del olvido.
Inmigración ilegal y de variadas formas de deportación, viajes como registros turísticos, etc. Son manifestaciones que conforman la memoria de la diáspora, que son modos como de volver a adueñarse psico-artísticamente del territorio, y sucede cuando hay una idealización en la añoranza, por el regresar al territorio de donde se es.
Y es por esto, que el emigrante, busca y compra casas en su país natal, por esta añoranza idealizada del regresar del viaje, se dice idealizada porque son casas que nunca las habitaran. Mientras que sus casas de viajes son como recreaciones de su hogar, pasan a ser como una instalación de nuestra añorada intimidad, un cumulo de objetos atesorados que se transportan en valijas del emigrante o que se adquieres después, en prácticas altamente ritualizadas, en los “mercados de pulgas” del propio territorio de adopción: fotografías, ropas, utensilios típicos, souvenirs, una parafernalia de cosas entre el coleccionismo y el kitsch que atiborran vitrinas o “altares” domésticos, como nunca lo harían en la propia tierra – todo este coleccionismo que podría desencadenarse en una obsesión (síndrome de Diógenes), es en busca de encontrar una identidad donde no la tienen, ya que en su país natal ninguno de estos objetos tendrían el valor que allá, en tierras lejanas lo tienen, se conforma como cierto placer asfixiante, de acumular objetos no funcionales, igual que el ucranio Ilya Kabakov, el entrar a la casa de este viajero lo que el mismo logra, es no quedar indiferente, en reacción a lo que lo rodea, es decir en su casa de emigrante.
(laurinha)
Todo espacio realmente habitado contiene la esencia del concepto de lo que llamamos hogar, porque es en ese lugar donde la memoria y la imaginación se unen, es un dispositivo de la memoria. La casa es una de las principales forma de integración de los pensamientos, recuerdos y sueños.
Como anteriormente habíamos dicho, es en el exilio donde se hace necesario recrear una vida, y es así como en la distancia perduran ciertas impresiones. Es así, como la memoria se encarga de recordar ciertas sensaciones, olores, ritos, modismos, sabores y dicciones que caracterizan la pertenencia a una comunidad, una intimidad cultural. Al tratar de preservar la identidad esta adopta la forma de una identidad diásporica.
Ilya Kabakov se basa en el tema del Síndrome de Diógenes (comportamiento, modelo obsesivo de conducta, donde las personas que padecen esto, viven recluidas en sus casas y evitan cualquier contacto con el mundo exterior. Llegan a acumular grandes cantidades de basura, almacenando objetos inútiles) en una de sus instalaciones, llamada “Hombre que nunca tiraba nada”, el coleccionista de basura. La que se caracterizo por el análisis social y la observación de la vida de los ciudadanos que se encontraban bajo el régimen comunista. En la exposición plasma como es, el hábitat de una persona con este síndrome donde las creaciones asocian el arte de los influjos terapéuticos. Destacando una obsesión clasificatoria y un orden estricto de cada cosa. Esta instalación en particular tiene una estrecha relación con el tema antes mencionado, ya que las instalaciones de Kabakov que son construcciones complejas, saturadas de objetos e imágenes, se avocan a algún tema de añoranza, con el propósito de coleccionar todo por miedo al futuro o simple avaricia, y de cierta manera es también como el lado frio del viajero emigrante, que busca por medio de variados objetos sentirse en su intimidad, pero que también podría sucumbir en el coleccionar objetos porque si, al final perdiendo el sentido del porque realiza esto.